¿Te consideras el peor crítico sobre ti mismo que has conocido? ¿Eres muy exigente contigo mismo? ¿Inflexible tal vez? ¿La más dura condena de un extraño rara vez sobrepasa tu propio juicio? La Atención Plena, Mindfulness, y la Auto Compasión pueden ayudarte a sentirte más relajado contigo mismo y a disminuir la Auto Crítica.

Cuando dejas de juzgarte de manera excesiva, cambias tu sensación subyacente de que todo está mal, todo lo hago mal, de que “algún día todo estará bien” y yo seré “perfecto” (lo cual implica que ahora eres erróneo), por otra sensación, también subyacente, pero al tiempo más consciente de “todo está bien”, hago las cosas de manera consciente lo mejor que puedo.

No se trata de Ser Perfecto… Se trata de Ser Auténtico

Reducir tu nivel de exigencia te lleva a una vida más satisfactoria contigo mismo. La meditación, que es observación, te lleva a darte cuenta de la realidad que eres. Eres un Ser Humano, no una máquina o un robot. Cuando el nivel de crítica está muy polarizado no trates de cambiar hacia la imagen de la perfección, sino NATURALIZA la perfección que eres. Eres Perfectamente imperfecto. Acéptate como eres.

Integra todo lo que eres. Si tu dedo meñique está torcido no te lo cortas, pero sin embargo cercenas sin piedad emociones que te han dicho que son erróneas. No esté triste, no estés enfadado, no llores… Observa… ¿Se puede no estar triste en ocasiones? ¿Se puede no estar enfadado en ocasiones? Son emociones naturales. No te sientas erróneo por sentirlas.

No estoy diciendo que todo vale. El hecho de que tengas estas emociones no implica que te comportes con toda la energía que dicta la emoción. Puedes estar enfadado por alguna necesidad insatisfecha, y eso no significa que tengas que gritar o imponerte para conseguirla. En cambio, puedes comunicar de manera coherente y con calma tu necesidad. A esto lo denominamos Resiliencia, la capacidad de absorber perturbaciones internas o externas, dejarles espacio en el interior, transformarlas, y resolver sin modificar mi postura externa. Nuestra formación Mindfulness: Reducción de Estrés y Gestión Emocional entrena la Resiliencia.

¿Por qué te juzgas a ti mismo?

¿Cuándo te miras al espejo ¿qué ves? ¿Ves amor, o ves vergüenza? Permítete actuar con positividad. Una actitud positiva cambia la manera en que te tratas. Cuando cambia la forma tratarte, cambia la forma en que te ven.

En ti hay partes que te gustan más y partes que te gustan menos. ¿Por qué te gustan menos? Porque te han dicho que están mal, tal vez porque te llevan al conflicto?… Bueno… todo eso se puede trabajar con una buena terapia. Lo cierto es que hacia donde diriges tu atención, esa parte, crece, se hace más presente. Céntrate en las partes de ti que valoras, siéntete así, y poco a poco vete trabajando aquellas que valoras menos. Crecerá tu autoestima de manera considerable, y la percepción que tienes de la vida.

No hablo de justificar todas las acciones. Hablo de un poquito de ecuanimidad. Normalmente nuestro apego al drama está exacerbado. Algo de compasión y comprensión contigo mismo te dará cierta equidad a la hora de percibirte. Este ejercicio de percibirte diferente te dará confianza, y la confianza es motivación. Habrás cambiado la tendencia a sentirte mal y poco a poco te irás sintiendo mejor.

El pensamiento positivo es innegablemente poderoso; no digo que haya que aferrarse a los estándares idealistas y asumir que rápidamente vas a alterar los hábitos de pensamiento de toda la vida. ¡El objetivo es dejar de dar sentido a estos auto-juicios, porque cuando empiezas a darles peso, empiezan a pesar! Mediante la práctica del pensamiento positivo, la meditación, la observación, la integración y comprensión amorosa de todo lo que eres se hará más consciente de la Auto Crítica y empezar a cambiar su forma de pensar. Si cambian tus pensamientos, cambiará tu calidad de vida.

Comienza a amarte a ti mismo

Persigue los pensamientos que estén alineados con el amor. Los pensamientos que se basan en la pena, el victimismo y la crítica, y otros sentimientos negativos, solo te dan más razones para odiar. Permítete manifestar positividad y aprender a perdonar tus errores. El trabajo de un juez es restablecer la armonía y el equilibrio, y hacerlo con bondad y una actitud positiva.

Un ejemplo. Estás con una amig@ con sobrepeso, te divierte, te ríes… no lo juzgas por estar gordo, gordísimo… es fantástico. Luego llegas a casa, te miras al espejo y ves tu pequeño reborde de grasa en tu abdomen y te juzgas sin piedad, te ves fe@, no vales lo suficiente y te sientes mal. Parece que tenemos miedo a amarnos como amamos a los demás.

Recuerda una imagen tuya de cuando eras niñ@. Cierra los ojos y pon esa imagen delante de ti. Observa los ojos del niñ@, su rostro. ¿Le falta cariño a ese niñ@? ¿Le falta amor? ¿Está contento? Bueno… da igual. Invítalo a venir a tus brazos y dale un abrazo. Un abrazo sentido. Sin palabras. Transmite con tu cuerpo. Siente tus brazos y tu pecho transmitiendo amor, compasión, confianza, fortaleza, seguridad… todo está bien… todo está bien… estréchate contra tu pecho. No lo pienses, siéntelo…. ¿Qué tal ahí? ¿Algo mejor? Quiérete mucho, trátate bien. Sé feliz. Depende solamente de ti.

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