TERCER DÍA

TEORÍA

ATENCIÓN AL CUERPO

¿Sabes que tienes un cuerpo? Normalmente vivimos muy desconectados de él. Nos creemos que somos toda esa maraña de pensamientos que nos absorbe en cada momento.

Pues bien. Tenemos un cuerpo. Nuestras emociones se dan sobre nuestro cuerpo, y además vienen acompañadas de un cambio físico en él. Por ejemplo ¿Qué parte del cuerpo sientes o te llama la atención cuando te enfadas, estás triste, cuando sientes amor…?

No hay un acuerdo entre qué es primero, si el pensamiento o la emoción. Lo cierto es que se retroalimentan. Si te digo que ahora mismo hay un incendio en tu edificio ¿qué emoción surge? ¿qué parte del cuerpo sientes? Y si te digo que sientas un momento de plenitud, de amor, agradecimiento… ¿Qué imagen te viene? ¿El recuerdo de qué persona o lugar? Por lo tanto, todo está bastante más conectado de lo que nos parece a simple vista.

Dicen que tenemos del orden de 60.000 pensamientos involuntarios a lo largo del día. Si cada pensamiento trae asociada una emoción, y cada emoción una sensación física, o una activación de un determinado músculo… ¿Cómo terminamos el día cuando llegamos a la cama?

Prestar atención a nuestro cuerpo de manera intencionada, a través de una sensación física, la respiración, por ejemplo, desactiva este patrón de rumiación constante. No estamos demonizando los pensamientos o las emociones. Tienen que estar ahí, pero intentamos que estén a nuestro servicio y no nosotros al servicio de ellos, totalmente embargado por nuestras emociones o secuestrado por nuestros pensamientos.

Dirigir la atención de manera intencionada hacia nuestra respiración calma la mente. Observa lo que sucede con el ejercicio de hoy y reflexiona sobre ello.

PRÁCTICA FORMAL

ATENCIÓN A LAS SENSACIONES

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PRACTICA INFORMAL

Atención mientras me cepillo los dientes

Estos ejercicios parecen simples, pero hoy, atento. Permanece consciente de todos los movimientos al cepillar tus dientes. Hazlo despacio. Inclusive puedes cambiar y hacerlo con tu mano no dominante. Con mucho cuidado.

Simplemente observa.

PARA REFLEXIONAR

Haz el siguiente ejercicio:

Una tercera parte de tu vida la dedicas a descansar o dormir (8 horas diarias)

Otra tercera parte se dedica a comer, desplazarnos, aseo o trabajo. (8 horas más)

El tercio que resta lo utilizaos para las relaciones, el aprendizaje, el ocio, crear, cuidar a los demás.

¿Sabes cuánto te queda por vivir, aproximadamente? Haz este pequeño cálculo y pregúntate cómo quieres vivirlo:

Tu edad X 8.760 horas/año = ………………horas vividas.

650.000 horas totales – número de horas vividas …………

Aún te quedan…………… horas teóricas para vivir lo que tú quieras vivir.

¡Hazlo Consciente!