No es fácil enseñar a los niños Mindfulness en el colegio. No reconocen su valor y no les interesa la idea de estar sentados en silencio.

Es curioso como en el colegio una de las palabras que más escuchamos es la palabra Atención, pero no enseñamos lo que significa. Enseñamos inglés, matemáticas, etc., pero no a usar la Atención, no solo necesaria para el aprendizaje de estas materias, sino que es, además, la lente a través de la cual filtran todas sus experiencias, tanto dentro como fuera de la escuela.

Diferentes investigaciones han demostrado que la salud mental y la felicidad dependen de cómo gestionamos nuestra Atención. Se ha dicho que la mente es como teflón para las experiencias agradables y como velcro para las desagradables. También se ha dicho que en aquello donde ponemos nuestra atención, crece. Pero ¿cómo hacerlo? ¿Cómo dirigir nuestra Atención de manera efectiva, constructiva y que devenga en una gestión sana de los contenidos en nuestra mente?

La Meditación y los ejercicios de Mindfulness (en nuestra web ofrecemos formación con más de 140 ejercicios) son un gimnasio para la atención. Fortalecen este músculo. Se encargan de cambiar el switch del modo “Pensar” al modo “Sentir”. Cuidado, esto no significa que les digamos que pensar es malo, solamente les enseñamos a diferenciar entre pensamiento práctico y pensamiento compulsivo o divagatorio, entre reacción y respuesta, … El pensamiento ha de estar a nuestro servicio y no nosotros al servicio de nuestro pensamiento.

Mindfulness en el Colegio enseña a:

  • Identificar cuándo en lugar de pensar de manera práctica, estamos pensando de manera compulsiva/rumiando pensamientos.
  • Cambiar de marcha a un modo más enriquecedor. Esto es importante. Si no sabemos realizar este cambio puede surgir la ansiedad e inclusive la depresión. En Reino Unido, los médicos de cabecera están prescribiendo 8 semanas de Mindfulness en tratamientos contra la depresión. Teniendo en cuenta el aumento de esta enfermedad entre jóvenes, deberíamos impartir Mindfulness en las escuelas.
  • Dirigir la Atención y recibir Atención (de esto hablaremos otro día) es esencial para optimizar el clima en el aula, sostener el silencio, mejorar las relaciones interpersonales y al final, aumentar el rendimiento académico. Pero, sobre todo, nos ayuda a estar en contacto con nuestras emociones y a gestionarlas de una manera óptima.

Donde se utiliza Mindfulness en el Colegio:

Pues en todas partes. Para remitir nervios en épocas de exámenes, para tirar un penalti, para la exposición musical, para centrarse en preguntas y respuestas, en el teatro, facilita la empatía con otros a raíz del propio conocimiento, la naturalización de las emociones, la eliminación de juicios…

William James, profesor de psicología de la Universidad de Harvard, dijo en su libro “Principios de Psicología” (1890) lo siguiente:

“La facultad de recuperar la atención una y otra vez cuando esta divaga es la raíz principal del criterio, el carácter y la voluntad. Un sistema educativo que mejore esta facultad sería el estándar a seguir. Pero es más fácil definir este ideal que proporcionar instrucciones prácticas para lograrlo”.

Ahora ya tenemos esas instrucciones prácticas para lograrlo, ya han sido probadas y demostradas y las investigaciones demuestran que el mindfulness no solo es bueno para su salud mental y felicidad, sino para que puedan sacar el máximo partido a sus posibilidades.

Esto es lo importante para todos en la vida. La tranquilidad, la serenidad, la paz y la felicidad. Hemos sustituido lo importante (aprender a ser felices) por lo urgente (el currículo y el poco tiempo que tienen los profesores para impartirlo). Un estudio revela que las empresas nos contratan por nuestro Curriculum y nos despiden por nuestro carácter. ¿No crees que un poco de atención en lo importante le vendría muy bien a nuestros niños?

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