Continuando con el post anterior, te dejamos algunas ideas que pueden ayudarte en tu sensación interna de bienestar y felicidad.

Practica la gratitud

Recuerdo que fue complicado la primera vez que hice una lista de las cosas por las que debería esta agradecido. Aun así, todos los días dedico algo de tiempo a gradecer. La gratitud convierte lo que tengo en abundancia y me hace sentir afortunado. Sentirse afortunado contribuye a crear un clima interno de felicidad.

Equilibrar

Comienza pon mirar todos los aspectos de tu vida para ver dónde no hay equilibrio. Tal vez trabajas demasiado o demasiado poco, eres excesivamente lúdico, o haces demasiado ejercicio, o tu alimentación es poco sana. Observa tus relaciones, finanzas, espiritualidad, aficiones, salud, creatividad, ocio. ¿Qué áreas necesitan más o menos de su atención?

Toma una hoja de papel y escribe en ella, atendiendo a cada faceta de tu vida (relaciones, finanzas, espiritualidad, aficiones, salud, creatividad, ocio…) las cosas que ahora están y no te gustaría que estuviesen dentro de un año, y las cosas que ahora no están y te gustaría que estuviesen dentro de un año. Cuando tengas tu lista, proponte dar un pequeño paso. Hacer algo en esta misma semana que te conduzca hacia los objetivos planteados. No te propongas nada que no creas que puedas hacer. Solo lo que creas que puedas hacer. Ser demasiado exigentes con nosotros mismos con frecuencia nos conduce a la frustración.

Equilibrar también requiere que tomes un tiempo a la semana para reflexionar sobre cómo va tu vida, cómo te sientes emocionalmente. Este es el paso donde escuchas a tu corazón, esa parte de ti que normalmente está oculta detrás de un montón de pensamientos, expectativas, deseos, evitaciones y apegos. Enfócate en cosas “importantes”. No puede haber nada más importante para tu felicidad que lo que tu corazón, tu Ser Verdadero, tiene que decir.

Crear una perspectiva positiva

Crear una perspectiva positiva es hacer tiempo cada día para reír y divertirse. Como adultos, normalmente no nos reímos mucho. En lugar de esperar que algo divertido llegue, practica algún ejercicio de risa (como el yoga risa), o comienza simplemente a desternillarte sin razón. Cuanto más lo haces (y sobrepasas el factor de vergüenza), más quieres hacerlo y más fácil se vuelve. ¡Cuidado! Puede ser contagioso.

Divertirse puede significar jugar con tus hijos o nietos desde la parte más pizpireta de ti mismo. Sentarse en un banco para disfrutar el día o leer algo divertido. Realiza pasatiempos o cualquier cosa creativa, o ponte un par de capítulos del Club de la Comedia…

Para experimentar la felicidad, honra esa parte de ti que desea ser feliz. Ese lado de ti es tu verdadero Ser. La parte que necesita ser honrada, querida, atendida y vista por ti mism@.

Recuerda que todos tenemos mente de mono, que salta de cosa en cosa, pensamiento en pensamiento y siempre puede encontrar cosas “mejores” o “más constructivas” que hacer.

Para reforzar tu sentimiento de bienestar y felicidad, al final de cada día, anota por lo menos una cosa que salió bien. Es una manera de recompensarte y sentir los buenos sentimientos otra vez. Date ese regalo.

Dejando ir el ego

Esto es más complicado, pero también cuanta. Dejar ir el orgullo / ego, implica mirar más allá de sí mismo y de tus propias necesidades para ver un panorama más amplio. En cualquier momento que te sientas mal, en lugar de enfocarte en cuáles de tus necesidades y expectativas no se cumplen, lo que te hará más infeliz, enfócate en los demás o en hacer cosas más activas para salir de ti cabeza. Cuando no sepas que hacer, da a los demás. Prueba esto unos días. Como mi hija sabia de 8 años dice: “Papá, lo que das, te lo das”!!!

Tómate tiempo, por ejemplo, para escuchar activamente a los demás. Esto implica ponerte a ti mismo, y esa voz en tu cabeza, a un lado mientras que realmente escuchas a otra persona. Ponte en sus zapatos. Siente compasión (desear que el otro no sufra) por ellos. Trata de ver el mundo a través de la lente de la vida de experiencias personales de otras personas. Mientras están hablando, no pienses en tus juicios sobre lo que están diciendo o cómo responderás. Simplemente enfócate en lo que están tratando de comunicar. Cuando terminen de hablar, repite parte de lo que dijeron para que se sientan escuchados. Luego toma un momento para considerar cómo vas a responder. Este proceso ayuda a la otra persona a sentirse escuchada y aceptada, algo que a todos nos gustaría sentir más a menudo.

Practica diaria

Si bien algunas de estas actividades pueden requerir algún esfuerzo al principio, una vez que las conviertes en hábito, ya sea diariamente o semanalmente, sus beneficios comenzarán a recompensarte con esa felicidad interior que pensabas tan difícil de alcanzar. Las prácticas comenzarán a cambiar tu manera de pensar y la forma en que ves el mundo.

Ser feliz es completamente es posible y está en tu poder. Requiere que fijes y sostengas la intención de ser feliz.

Si te encuentras en un lugar muy infeliz, te llevará tiempo cambiar tu vieja mentalidad y verte a ti mismo y a tu entorno bajo una nueva luz. Aquí es donde es necesaria la atención. No puedes cambiar lo que no puedes ver.

Darte cuenta de tus pensamientos negativos, creencias y acciones a medida que avanza en su día es el primer paso para cambiarlos. Las prácticas descritas anteriormente pueden ayudarle a notar su negatividad ya que tu mente se resistirá a cualquier cambio. Preferirá lo “malo” conocido”.

Tu voz interna comenzará a decirte que estas prácticas son una estúpida pérdida de tiempo. Dirá “Has estado escribiendo una lista de gratitud durante una semana entera y no eres más feliz. ¡Ves! Te dije que no funcionaría. Observa tu mente de mono como lo que es: un pequeño ser chillón, lleno de miedo que salta cuando intenta algo diferente. “Algo diferente no puede ayudarte” dirá. La mente de mono no entiende de “bueno” o “malo”. Sólo entiende “igual” y “diferente”, y odia lo diferente.

Desde mi propia experiencia, puedo decirte que se necesita tiempo y un poco de esfuerzo, pero vale la pena. Lo vales. Puede que seas feliz. Si quieres que tu vida sea diferente, no escuches tu cabeza y haz cosas diferentes.

Síguenos en Redes Sociales