Parte II

Siguiendo con nuestro post de pautas para reducir el estrés, te dejamos otras 3 herramientas más que pueden resultarte útiles para reducir el estrés. Puedes ver como tomar el primer contacto con el estrés para aprender a conocerlo aquí.

Administración del calendario

El estrés a menudo emerge al sentirse abrumado por todo lo que tenemos que hacer. Lo primero es dejar de tener cosas en la cabeza y plasmarlas todas en un calendario. De esta manera el estrés lo tendrá tu calendario y no tú. No obstante, si tu reacción al ver el calendario es más estrés, habrá que renovar el calendario. Puedes empezar por priorizar. Hay cosas que son necesarias hacer hoy. Otras, sin embargo, pueden distribuirse en el tiempo. El estrés muchas veces viene dado por el ansia de dejar la agenda limpia, sin tener en cuenta que podemos dejar cosas pendientes. Para desconectar de esos “asuntos pendientes”, programa en tu calendario algo de tiempo libre, ejercicio, ocio… todos los días.

Un buen ejercicio Mindfulness cuando nuestra agenda se encuentra sobrecargada es tomar 5 respiraciones conscientes entre una actividad y otra. Por ejemplo, mientras respiras dices: he terminado con esta tarea, respiro, relajo, movilizo mis músculos, bostezo… Ahora comienzo con la siguiente.

Atender al momento presente implica Atender al Momento Presente. Si estoy realizando una tarea, y tengo la siguiente en mente, estaré enviando un mensaje equivocado a mi cerebro de “corre, corre, que no llegamos”, y él entenderá que tiene que correr, activando fisiológicamente el mecanismo de correr: aceleración del pulso, de la respiración, tensión en los músculos… percepción de huida.

Digamos que, en ocasiones, podemos hacer dos cosas a la vez. Bien… no tengas en la cabeza en una tercera. Mantén tu atención en lo que estás haciendo y reducirás considerablemente tu estrés.

Para reducir el estrés: Di que NO más a menudo

¿Cuántas citas o actividades puedes realizar en una semana? Si la solicitud o invitación no va a tener un impacto en tus principales prioridades, lo que va a causarte es un estrés innecesario.

Evalúa cada nueva actividad o reunión. ¿Es realmente importante? Si la respuesta es no, evitar añadir estrés a tu vida al responder con un “NO Inteligente y Consciente”.

Decir NO es en ocasiones difícil. Míralo de esta manera. Recuerda que decir NO a algo, es decir SÍ a otra cosa: pasar un rato con la familia, amigos, tiempo de ocio, de ejercicio, de no hacer nada… ¿No hacer nada? Sí, no hacer nada.

Los italianos lo llaman el Dolce far niente. Haz este ejercicio Mindfulness. Siéntate por un momento en un lugar cómodo y plácido y dedica 5 minutos a no hacer nada. Solamente observa tu respiración, descansa en ella. Si viene algún pensamiento déjalo ir enfocando tu atención en la respiración y el descanso de no hacer nada. O dicho de otro modo, en los próximos 5 minutos no tengo nada que hacer. Ya retomarás tus tareas más tarde. Observa lo que pasa en tu cuerpo y en tu mente cuando decides que no tienes nada que hacer.

Por otro lado, si la actividad o reunión que te proponen es importante, reemplázala en tu agenda por algo no tan importante. No sumes, equilibra.

El estrés como aprendizaje

El estrés comienza a emerger. Ya eres un experto en saber cuándo esto pasa porque has practicado lo que dice el post reducir el estrés, parte I. Muy bien. Pregúntate ¿Qué trata de decirme esta situación?

Imagina que estás a 10.000 metros en el aire mirando hacia abajo en esa situación y objetivamente pregúntate, ¿qué hay que aprender aquí? Y aprovecha la situación de estrés para convertirla en un momento de relax y calma para retomar después con la mente fresca y con mayor fluidez. Recuerda que en nuestra formación Mindfulness: Reducción de Estrés y Gestión Emocional, te acompañamos en tu proceso de entrenar tu atención y descubrir patrones limitantes, tales como aquellas reacciones inconscientes que te mantienen una y otra vez con un nivel de estrés elevado. Reduce tu estrés. Aumentarás tu salud y calidad de vida.

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